Una casa firmada por un arquitecto reconocido no se encuentra todos los días, y cuando aparece en venta conviene mirarla con calma. Esta selección reúne cinco inmuebles en México: tres en la Ciudad de México, uno en Valle de Bravo y uno en Guadalajara. Cuatro de ellos nombran a su autor: Sordo Madaleno, Enrique Norten, Legorreta+Legorreta y Taller ADG. El quinto, Casa Borel, está aquí por otro motivo. Es una casa porfiriana con historia y no la atribuimos a ningún arquitecto en particular. Sirve tanto para quien está pensando en comprar como para quien solo disfruta ver qué hace bien pensada a una casa.
Sordo Madaleno en Rubén Darío
Rubén Darío 225 es Sordo Madaleno: travertino, madera y cristal combinados en proporciones que pocos despachos del país dominan. El departamento está en Miguel Hidalgo, Ciudad de México, y tiene seis recámaras y 873 m² construidos, sobre un terreno de la misma superficie. Su estilo es contemporáneo mexicano de autor.
Lo más llamativo es lo que todavía no está hecho. Los 175 m² de terrazas que rodean el departamento funcionan como un lienzo en blanco, porque quien compra diseña el interior desde cero. Es una invitación para quien quiere trabajar con un despacho de ese nivel como punto de partida y decidir cada espacio a su manera.
Una Norten en Lomas de Chapultepec
Esta casa es obra de Enrique Norten, y es una obra premiada internacionalmente. Está en Lomas de Chapultepec, una de las colonias residenciales más conocidas de la Ciudad de México, y tiene tres recámaras y 671 m² construidos sobre un terreno de 671 m². El estilo es de minimalismo radical mexicano.
La prueba de cómo se pensó está en la sala: un muro de vidrio inclinado la convierte en un invernadero de luz. Se nota que el espacio se construyó de adentro hacia afuera, y no al revés. La escala y la discreción son las de una casa pensada para vivirse, no para exhibirse.
Un Legorreta en Lomas de Vista Hermosa
Es uno de los pocos penthouses en la Ciudad de México diseñados por Legorreta+Legorreta. Se encuentra en Lomas de Vista Hermosa, en Cuajimalpa de Morelos, y ofrece tres recámaras y 650 m² construidos sobre un terreno de 650 m². Su estilo es modernismo mexicano de autor.
Tres rasgos lo identifican: la paleta ocre, el jardín verde en la azotea y las ventanas horizontales de madera. Son decisiones de una firma que no suele aparecer en el mercado secundario. Aquí el espacio se habita tal como fue pensado, no se reproduce.
Taller ADG en Rancho Avándaro
La casa Avanda es Taller ADG aplicando rigor. Tiene vigas estructurales expuestas, madera honesta y una cocina integrada con isla de concreto, sin ningún elemento decorativo que sobre. Es una cabaña contemporánea de bosque, con cuatro recámaras y 366 m² construidos sobre un terreno de 848 m².
Está en Rancho Avándaro, en Valle de Bravo, el destino de fin de semana junto a la presa al que mucha gente llega desde la Ciudad de México. El lago queda a diez minutos. La casa se siente como un refugio de arquitecto, hecho para quien prefiere que la estructura y los materiales hablen por sí solos.
Casa Borel en la Colonia Americana
Casa Borel no es la obra de un arquitecto nombrado. Entra a esta selección por ser una mansión porfiriana auténtica, de estilo neoclásico porfiriano tapatío, en el corazón de la Colonia Americana de Guadalajara. Tiene cinco recámaras y 1,240 m² construidos.
Los detalles originales son los que cuentan su historia: mosaico hidráulico en todos los salones, columnas corintias y un pórtico con candelabros. A eso se suman 1,711 m² de terreno, una superficie que simplemente no existe en esta colonia. Para quien busca una casa con pasado y con espacio, es una oportunidad poco frecuente.
Para seguir viendo
Estas cinco forman parte de una selección más amplia. Puedes ver todas las demás en The Espacio 54 Curated selection y guardar en la app las que más te gusten para volver a ellas con calma.